Arnaldo Otegi: el hijoputa por definición
Domonizado por muchos e idealizado por algunos menos, la figura de Otergui se ve envuelta en un halo de misterio que conviene disipar para entender con que clase de individuo, dentro de la fauna terrorista, se codea el gobierno socialista.
Tan enigmático individuo, nacido en 1958 en el seno de una familia de marcado caracter socialista, abandonó sus estudios y su anonimato al ser desarticulado un comando en su pueblo natal, a la tierna edad de 19 años. Se ve obligado a marchar a Francia a aprender las gramáticas del francés, la extorsión, el asalto y el secuestro.
Desde ese preciso momento, se acumulan en él diferentes causas penales con la justicia española por diversos escarceos como secuestros, estorsión, amenazas y diversas actuaciones terroristas propias en el curriculum de cualquier gudari que se precie. Algunos necesitan esa notoriedad en su vida, oye.
Más tarde, por circunstancias de la vida, logra, tras evadir algunas penas y cumplir otras tantas, y tras un largo proceso, convertirse en interlocutor de ETA y máximo representante de la ilegalizada Batasuna (y mil nombres les des).
Entre tanto, logra perpetuar su especie (RH -) con dos vástagos, Hodei de 23 años, activista de las juventudes radicales y una niña de 5 años. ¿Ellos no llevan escolta verdad?
Mientras, se le permite participar de la vida política inpunemente, atesorando los delitos antes citados.
En las últimas fechas, ya inmersos en el denominado "proceso de paz" (yo exijo, tu concedes) se atreve a chantajear al gobierno y a las intituciones mediante el caso del etarra en huelga de hambre a base de jamón york y pan de molde. Y para colmo, el máximo representante del estado, el presidente, en declaraciones públicas afirma que la medida adoptada por el Tribunal Superior de Justicia torpedea el proceso de paz. Insólito. Alega la voluntad tanto de Otegi como su colega por ver la paz. Mientras la vean en la carcel...
Veremos que sorpresas nos depara Otegi que completen su biografía, si antes la cúpula etarra no lo "elimina" del panorama político.
Desde ese preciso momento, se acumulan en él diferentes causas penales con la justicia española por diversos escarceos como secuestros, estorsión, amenazas y diversas actuaciones terroristas propias en el curriculum de cualquier gudari que se precie. Algunos necesitan esa notoriedad en su vida, oye.
Más tarde, por circunstancias de la vida, logra, tras evadir algunas penas y cumplir otras tantas, y tras un largo proceso, convertirse en interlocutor de ETA y máximo representante de la ilegalizada Batasuna (y mil nombres les des).
Entre tanto, logra perpetuar su especie (RH -) con dos vástagos, Hodei de 23 años, activista de las juventudes radicales y una niña de 5 años. ¿Ellos no llevan escolta verdad?
Mientras, se le permite participar de la vida política inpunemente, atesorando los delitos antes citados.
En las últimas fechas, ya inmersos en el denominado "proceso de paz" (yo exijo, tu concedes) se atreve a chantajear al gobierno y a las intituciones mediante el caso del etarra en huelga de hambre a base de jamón york y pan de molde. Y para colmo, el máximo representante del estado, el presidente, en declaraciones públicas afirma que la medida adoptada por el Tribunal Superior de Justicia torpedea el proceso de paz. Insólito. Alega la voluntad tanto de Otegi como su colega por ver la paz. Mientras la vean en la carcel...
Veremos que sorpresas nos depara Otegi que completen su biografía, si antes la cúpula etarra no lo "elimina" del panorama político.

